Vivir en Japón, testimonio de los estudiantes: Elena Santos

 

Foto cortesía de Elena Santos

¡Hola! Me llamo Elena, aunque en Internet la mayoría me conoce como chicageek. Soy licenciada en Filología Inglesa y Comunicación Audiovisual, y desde hace más de 14 años ejerzo como periodista especializada en tecnología en varios medios. Actualmente mi proyecto principal es mi canal de YouTube, donde enseño a la gente a sacar más partido a sus gadgets y apps favoritas (¡también para aprender idiomas!). En Japón asistí a clases de japonés para mejorar mi nivel, y grabé unos cuantos vídeos con mi experiencia para el canal de YouTube.

 

¿Cómo nació tu interés por Japón y el idioma japonés?

Siempre he sentido atracción por los idiomas en general; me parecen una forma estupenda de conocer otras culturas y otras formas de ver la vida. El interés por el japonés en concreto viene de mi afición por los videojuegos y por otros elementos de la cultura japonesa, como su desarrollo tecnológico y su gastronomía.

 

¿Cuáles fueron los principales motivos que te impulsaron a emprender esta aventura?

Llevo tres años estudiando japonés pero sentía que estaba estancada, que no avanzaba, que no pasaba de un nivel básico. Pensé que un tiempo de inmersión lingüística en el país me iría bien para darle un empujón a mis conocimientos del idioma, sobre todo a la parte oral, que siempre es la que más cuesta practicar cuando no vives en Japón.

 

¿Crees que es imprescindible aprender el idioma antes si quieres pasar una temporada en el país? ¿Cómo ha sido tu experiencia en este aspecto y qué barreras te has encontrado?

Sí, es imprescindible tener unos conocimientos básicos. Si no, tiendes a cerrarte en ti mismo y no participar en conversaciones, porque no entiendes lo que te dicen o no eres capaz de expresar lo que quieres. En mi caso, por suerte, tanto los profesores y compañeros de la academia en Japón como mi familia de acogida me lo pusieron muy fácil desde el día 1. Puede que en algunos casos no entendiera todo al 100%, pero en general me podía desenvolver sin problemas en cualquier situación de la vida cotidiana.

La única barrera que mencionaría fue el choque entre el japonés que aprendes en clase (el formal) y el que realmente se habla en la calle (el informal). Me costó mucho adoptar el informal (creo que nunca llegué a hacerlo del todo xD) después de tres años de estudio centrado en el formal.

 

Foto cortesía de Elena Santos

 

¿Cómo fue tu evolución con el idioma durante tu estancia en Japón?, ¿cómo es estudiar japonés en Japón?

Me ha ayudado sobre todo a perder la vergüenza a usarlo, a primar las ganas de comunicarte por encima de la corrección gramatical o el temor a equivocarte en algo. Creo que he adquirido más soltura, y también he dejado de obsesionarme con entender el 100% de lo que escucho – eso ya llegará. Otra cosa que me ha gustado mucho es aprender expresiones y vocabulario propios de la vida diaria, y ver cómo se usa el japonés entre familiares y amigos, más allá de los libros de texto.

Aprender japonés en Japón es todo un reto. Generalmente no se habla ningún otro idioma en la clase, excepto alguna palabra suelta en inglés para traducir algo, muy de vez en cuando… Así que tienes que espabilar, sobre todo para seguir el ritmo de algunos profes, que es endiablado. Además, hay deberes todos los días, kanji nuevos todos los días y controles prácticamente cada semana. Realmente es agotador… pero, ¡aprendes un montón!

 

Como persona extranjera, ¿cómo has encontrado el proceso de adaptación e integración con las personas autóctonas?, ¿es fácil relacionarse con los japoneses?

No he tenido muchos problemas, ni en la academia ni con la familia. En la academia, porque ya era un entorno multicultural con estudiantes de muchas nacionalidades diferentes. Y en la familia, porque eran personas muy abiertas a otras culturas, que habían viajado fuera de Japón y no tenían ningún tipo de prejuicio. En ambos ambientes la adaptación ha sido muy fácil.

Sobre relacionarse con los japoneses, en general también es fácil – quizás por el famoso concepto de tatemae. Otra cosa es llegar a ser amigo de un japonés. En un mes no he tenido tiempo de eso, aunque sí he tenido la sensación de poder conocer más a fondo cómo es y cómo funciona la sociedad japonesa, gracias a la convivencia con una familia. Puede que los japoneses parezcan tímidos o comedidos, pero desde luego no son así en su vida privada; son mucho más cariñosos y sinceros de lo que aparentan… al menos los que yo he conocido.

 

Cuéntanos una anécdota divertida que hayas vivido aquí…

El día que fui a visitar el templo Senso-Ji en Asakusa me encontré con el rodaje de un “dorama” en acción en las calles cercanas a Nakamise dori. Había unos cuantos cámaras, gente con cables y micrófonos, y un chico que iba haciendo hueco a los protagonistas mientras éstos caminaban por la calle y hacían su diálogo. Yo lógicamente no tenía ni idea de quiénes eran, pero hice fotos de todo con mi móvil (incluso lo grabé en vídeo para mi canal). Luego, al volver a casa y contárselo a mi familia, les enseñé las fotos y fliparon muchísimo, porque se trataba de Hiroshi Tamaki, que al parecer es muy famoso allí…

 

… y el shock cultural más bestia que hayas sufrido

Puede parecer una tontería, pero me impresiona mucho cómo es la televisión japonesa. No tiene nada que ver con la de aquí, y no sólo ya por el tipo de programas, sino por el tratamiento gráfico, por cómo se comporta el público, por cómo presentan las cosas… Después de varios días te acostumbras, pero es todo muy raro y para mí muy chocante.

 

Foto cortesía de Elena Santos

 

¿Qué es lo que más te gusta y lo que menos de la cultura japonesa?

Lo que más me gusta es el hecho de que los japoneses siempre tienen en cuenta a los demás, al grupo, y actúan en consecuencia para el beneficio común de todos. Sólo así se consigue que una ciudad como Tokio, con varios millones de habitantes, funcione perfectamente. También me gusta lo de poder dejar tus cosas en una mesa de una cafetería sin temor a que te las roben a los 2 minutos…

Lo que menos, que todavía veo vestigios de machismo en la sociedad, en los medios de comunicación, en la publicidad… en ese sentido van un poco por detrás del resto del mundo.

 

Mucha gente nos pregunta y está preocupada por el coste de vida en Japón. Basado en tu experiencia, dirías que Japón es caro?, ¿se necesita mucho dinero para pasar una temporada en Japón?

Depende… el alojamiento, por ejemplo, sí que es caro, y el transporte también se lleva un pico si te mueves mucho por la ciudad y cambias de red de tren. Pero por ejemplo, la comida es muy barata – en un apuro puedes incluso comer un par de onigiris de un konbini por muy pocos yenes. En general los precios no me han parecido excesivamente caros (teniendo en cuenta que vivo en Barcelona, claro). Pero como es lógico, recomiendo ahorrar y tener un buen “colchón” antes de lanzarse a la aventura.

 

¿Qué consejo darías a las personas que quieren venir a Japón a tener una experiencia similar a la tuya?

Que no se lo piensen y que se lancen, es una aventura única. Eso sí, que vengan solos y que eviten la compañía de personas de la misma nacionalidad, porque si no, no practicarán nada el idioma. También que salgan mucho e intenten relacionarse todo lo posible con japoneses. Yo les daba conversación a los dependientes de muchas tiendas (cosa que aquí no hago nunca xD) con tal de practicar… Y aunque es la opción de alojamiento más cara, recomendaría vivir con una familia de acogida, para tener una visión más auténtica todavía de la sociedad japonesa.

 

Foto cortesía de Elena Santos

 

Ya para acabar y a modo de resumen, ¿Cómo valoras tu experiencia de vivir en Japón?

Muy positiva. No era la primera vez que visitaba el país, pero vi, probé y aprendí muchas cosas nuevas en todos los aspectos: el idioma, la gastronomía, los japoneses… y estuvo genial poder visitar el país casi como un habitante más, y no tanto como un turista. Al final el mes que pasé hasta se me hizo corto…

 

Ah, se nos olvidaba… una pregunta más… ¿cuál es tu palabra japonesa favorita?

Pues voy a escoger すばらしい , que la decía mucho mi host dad cuando hablábamos, cuando le contaba cosas de España o incluso cuando le enseñaba un poco de español. Enseguida la adopté y la empecé a usar mucho, porque muchas de las cosas que conocí en este viaje a Japón me parecieron precisamente eso: maravillosas, espléndidas 🙂

 

¡Muchas gracias por tomarte el tiempo en contestar nuestra entrevista y contarnos tu experiencia!

Elena Santos – Chicageek

Twitter: @chicageek

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